Cuando el vacío ya es profundo.
Cuando el vacío ya es profundo Hay un punto Ramona lo sabe en el que el silencio pesa más que las palabras y el vacío deja de ser ausencia para convertirse en verdad. Es ahí cuando se cae la venda. Cuando el rostro que amabas muestra su verdadera forma: fría, calculadora, enamorada del poder de la imagen, del lujo, de todo lo que brilla menos del amor. No fue de un día para otro. El amor no muere de golpe. Se va debilitando cada vez que el ego gana, cada vez que la felicidad propia se impone sobre la dignidad del otro. Y entonces lo notas: ya no estás frente a alguien que cuida, sino frente a alguien que humilla. Que se burla del dolor ajeno. Que necesita demostrar lo feliz que es aunque para eso tenga que recordarte una y otra vez que tú ya no importas. El poder seduce más que el amor cuando el corazón no sabe amar. El poder no exige empatía, no pide respeto, no reclama gratitud. El amor sí. Y no todos están dispuestos a sostenerlo. Así se levanta el muro. Donde hubo ternura, ahora ...